José Manuel Ojeda, jefe de Bomberos Voluntarios de 9 de
Julio y director de Defensa Civil, declaró ante el Tribunal Oral Federal de
Corrientes en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña y aportó
detalles sobre las primeras horas del operativo.
El testigo afirmó que los equipos de emergencia fueron
convocados cuando el niño ya no se encontraba en el lugar donde había sido
visto por última vez. Por ese motivo, sostuvo que quienes participaron de los
rastrillajes fueron “engañados” y cuestionó la hipótesis de que el menor
pudiera haberse perdido en el campo.
Ojeda también descartó que Loan haya sido atropellado en el
camino que conduce hacia la casa de su abuela, Catalina Peña. Según explicó,
las condiciones del acceso impedían que un vehículo pudiera circular a una
velocidad suficiente para provocar un accidente de esas características.
Qué declaró sobre las primeras horas
El jefe de Bomberos relató que tomó conocimiento de la
desaparición el 13 de junio de 2024, alrededor de las 16.30, cuando Mariano
Peña, hermano de Loan, llegó al cuartel para pedir colaboración.
Ojeda recordó que luego se dirigió hacia la zona junto con
integrantes del operativo. Primero acudieron a un incendio en un galpón y
posteriormente se trasladaron hacia El Algarrobal, donde llegaron cerca de las
17.40.
Durante su declaración también describió un encuentro con
Bernardino Antonio Benítez, uno de los acusados. Dijo que lo vio salir en
motocicleta y que estaba “todo transpirado, con una remera roja envuelta en su
brazo izquierdo”.
El testigo agregó que volvió a verlo durante la noche y que
en ese momento llevaba “una remera oscura”.
Un operativo con cientos de efectivos
Ojeda detalló la magnitud del despliegue realizado durante
las primeras horas de la búsqueda. Según su testimonio, participaron 983
efectivos de distintas fuerzas y se recorrieron más de 35.000 hectáreas, tanto
por tierra como mediante drones.
“Nunca vi algo así. A las 19 de ese jueves ya había más de
150 policías buscando a Loan”, afirmó ante los jueces.
El viernes por la noche, el jefe de Bomberos aseguró que
manifestó al fiscal Juan Carlos Castillo su impresión de que el niño no se
encontraba perdido en el campo. Sin embargo, explicó que la búsqueda continuó
porque el hallazgo de una zapatilla hacía presumir que podía estar en esa zona.
Para Ojeda, ese elemento modificó el rumbo del operativo.
“Terminamos siendo engañados porque ese día el nene ya no estaba ahí”, declaró,
aunque aclaró que desconoce “por qué, para qué” habría ocurrido.
También sostuvo que el hallazgo de la zapatilla, al que
calificó como “plantado”, llevó a desplazar la búsqueda hacia la zona de la
Ruta Nacional 12.
El testimonio sobre Maciel y la hipótesis del
accidente
Durante la audiencia, Ojeda reconoció que mantenía una
relación cercana con algunos de los imputados, entre ellos el comisario Walter
Maciel y el matrimonio integrado por María Victoria Caillava y Carlos Guido
Pérez.
Sobre Maciel, afirmó que lo observó “muy preocupado” por la
desaparición y que durante las primeras horas no advirtió comportamientos que
le resultaran extraños.
“Es imposible desviar una causa solicitando a todo el
personal que llamó. Si alguien necesita encubrir algo, sería muy tonto tener
983 uniformados en el lugar”, sostuvo.
Consultado específicamente por la posibilidad de un
atropellamiento, fue categórico: “Jamás pudo haber ocurrido un accidente ahí”.
Como argumento, señaló el deteriorado estado del camino de acceso y consideró
que no permitía desarrollar una velocidad considerable.
Otros testimonios incorporados al juicio
La jornada también incluyó la declaración del comerciante
Jorge Delgado, quien relató cómo encontró dos teléfonos celulares dentro de un
contenedor ubicado cerca de la vivienda de Caillava.
Según explicó, los aparatos estaban dentro de bolsas y uno
de ellos comenzó a sonar. Delgado decidió avisar a un contacto de Gendarmería
para que los teléfonos fueran secuestrados.
También declaró el enfermero Martín Antonio Robledo, quien
había concurrido a El Algarrobal horas después de la desaparición. Durante la
audiencia confirmó que escuchó toser a Caillava, aunque recordó que en una
declaración anterior había indicado que la había visto con normalidad.
Otro de los testimonios correspondió a Diego Luque, quien
participó de una búsqueda a caballo junto con el ex policía Amado Méndez y su
hijo Joel. Dijo que recorrieron durante varias horas un campo de la zona sin
encontrar rastros de Loan.
Nuevos datos sobre la camioneta
La testigo Brisa Contrera contó ante el tribunal que el
sábado 15 de junio pasó por la vivienda de Pérez y Caillava. Allí observó a una
persona cuya identidad no pudo determinar mientras lavaba una camioneta blanca
con cúpula.
Según su relato, la limpieza se concentraba en el sector
del guardabarros del lado del conductor. Explicó que recién aportó ese dato
días después porque hasta entonces creía que Loan continuaba perdido en el
campo.
“Nos hicieron creer eso”, afirmó durante su
declaración.
En el juicio también son juzgados Laudelina Peña, Daniel
“Fierrito” Ramírez y Mónica Millapi, además de Maciel, Pérez, Caillava y
Benítez, por la sustracción y ocultamiento de Loan.
La investigación judicial busca establecer qué ocurrió con
el niño después de su desaparición en El Algarrobal. Los testimonios
incorporados durante las audiencias continúan aportando información sobre el
operativo inicial, los movimientos de las personas involucradas y las distintas
hipótesis analizadas en la causa.
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