SLB, Baker Hughes y Halliburton anunciaron que no
participarán en proyectos petroleros en las Islas Malvinas ni en sus áreas
marítimas circundantes, luego del Decreto 868/2026 del Gobierno argentino.
Las empresas fijaron su posición
La primera compañía en comunicar su decisión fue SLB, una
de las principales firmas mundiales de servicios y tecnología para la industria
energética.
En un comunicado difundido en las últimas horas, SLB
Argentina señaló: “No está participando ni tiene previsto participar en
procesos de licitación que tengan por objeto la prestación de servicios para
proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas”.
La empresa también remarcó que su postura alcanza a los
espacios marítimos que rodean al archipiélago y que la decisión responde a las
disposiciones establecidas por el Poder Ejecutivo.
Horas después, Baker Hughes Argentina difundió una
comunicación en términos similares. La compañía afirmó que “no pretende
participar” en licitaciones vinculadas con proyectos hidrocarburíferos en
Malvinas y sus áreas marítimas.
Halliburton también se apartó
Halliburton, otra de las grandes compañías internacionales
de servicios petroleros, también confirmó que no interviene en el proyecto Sea
Lion ni en actividades de exploración o producción alrededor de las islas.
La firma sostuvo que “respeta la soberanía de la República
Argentina” y reafirmó su compromiso con el país y con el desarrollo del sector
energético nacional.
Además, precisó que sus operaciones se desarrollan “en
pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”.
El canciller Pablo Quirno destacó las decisiones a través
de la red social X y resaltó especialmente la posición de Baker Hughes, a la
que identificó como “la segunda empresa de servicios petroleros más grande del
mundo”.
El impacto sobre Sea Lion
Las tres compañías aclararon que no tenían participación
previa en el proyecto Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum, de Israel, y
Rockhopper Exploration, del Reino Unido.
Navitas posee el 65% del proyecto y Rockhopper el 35%.
Ambas empresas comunicaron el viernes que las nuevas medidas argentinas no
modificarán su cronograma y que continuarán avanzando con el desarrollo
petrolero.
Sin embargo, el nuevo escenario puede dificultar la
contratación de proveedores internacionales. Daniel Dreizzen, CEO de Aleph
Energy, estimó que Sea Lion representa cerca del 1% de la escala de Vaca Muerta.
La importancia de las compañías que se apartaron también
está relacionada con sus operaciones en Argentina. Baker Hughes, por ejemplo,
contabilizaba 32 equipos activos en el país en mayo, según el Baker Hughes Rig
Count, con una fuerte presencia vinculada a la actividad de Vaca Muerta.
Una disputa que también alcanza a los
proveedores
El Gobierno argentino inició además un proceso
sancionatorio contra 45 personas y empresas por actividades petroleras
desarrolladas en Malvinas.
Las actuaciones buscan determinar eventuales
incumplimientos de la Ley 26.659, que establece restricciones para la
explotación de hidrocarburos en áreas sin autorización argentina e incluye a
empresas que presten determinados servicios vinculados con esas operaciones.
En ese contexto apareció también el caso de Bluewater
Energy Services, una compañía neerlandesa que mantiene un contrato comercial
con Navitas para suministrar boyas flotantes destinadas al proyecto Sea Lion.
La situación adquiere particular relevancia porque
Bluewater también está vinculada al desarrollo del sistema de exportación de
Vaca Muerta Sur (VMOS), infraestructura estratégica para transportar petróleo
argentino hacia la costa atlántica.
Qué establece el nuevo decreto
El Decreto 868/2026 profundiza y agiliza la aplicación de
la Ley 26.659. La normativa no se limita a prohibir la participación directa en
explotaciones hidrocarburíferas sin autorización argentina.
También contempla determinadas operaciones financieras,
logísticas, técnicas, comerciales y de consultoría relacionadas con esas
actividades.
Para compañías internacionales con negocios importantes en
Argentina, el cumplimiento de estas disposiciones se vuelve especialmente
relevante por su exposición a proyectos estratégicos como Vaca Muerta.
SLB prioriza sus negocios en Argentina
SLB mantiene una presencia significativa en el desarrollo
de hidrocarburos no convencionales en el país.
En marzo de 2026, la empresa y YPF anunciaron un acuerdo
para incorporar a SLB al Instituto Vaca Muerta, con iniciativas destinadas a
capacitar trabajadores para operaciones no convencionales.
El anuncio se produjo después de una visita a Loma Campana
del entonces director ejecutivo de SLB, Olivier Le Peuch, junto con el
presidente de YPF, Horacio Marín.
La compañía también amplió en 2024 su trabajo con Vista
Energy mediante un contrato de completación integrada para operaciones no
convencionales en Vaca Muerta.
Una compañía con casi un siglo en la industria
SLB nació en 1926 bajo el nombre Schlumberger, fundada por
los hermanos Conrad y Marcel Schlumberger. Con el paso de las décadas se
convirtió en una de las mayores empresas globales de servicios petroleros.
En 2022 adoptó oficialmente el nombre SLB y amplió su
perfil hacia nuevas áreas de tecnología energética, además del petróleo y el
gas.
Entre sus antiguos ejecutivos se encuentra Miguel Galuccio,
fundador y CEO de Vista Energy, quien desarrolló durante unos 13 años una
carrera internacional dentro de Schlumberger.
La decisión de SLB, Baker Hughes y Halliburton marca así
una nueva consecuencia concreta de las medidas argentinas sobre las actividades
hidrocarburíferas en Malvinas y abre un escenario de mayor presión sobre los
proveedores que pretendan participar de Sea Lion mientras mantienen negocios en
Argentina.




