El pedido para instalar una malla de protección en el
puente General Manuel Belgrano sumó el respaldo de la Iglesia Católica.
Monseñor José Adolfo Larregain recibió a representantes del Foro de
Organizaciones Vecinales (Forve) y coincidió en la necesidad de avanzar con
medidas destinadas a prevenir suicidios y reducir riesgos en el viaducto que
une ambas provincias.
La reunión se realizó en la sede del Arzobispado y contó con la presencia del titular del Forve, Julio Maciel, y del representante del barrio Ponce ante la organización, Gustavo Benítez. Los dirigentes explicaron los alcances del proyecto que propone incorporar una estructura de contención en el puente.
La iniciativa legislativa se encuentra actualmente en
comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación. Los vecinos buscan sumar
adhesiones de instituciones, organizaciones sociales, sectores religiosos y
legisladores para impulsar su tratamiento.
Un pedido vinculado con la prevención
Durante el encuentro, Maciel sostuvo que el vallado tendría
como objetivo prevenir suicidios y mitigar riesgos en uno de los principales
corredores entre Chaco y esta provincia.
El dirigente también planteó la necesidad de reforzar las
políticas públicas relacionadas con la salud mental, tanto desde el Estado
provincial como desde el Gobierno nacional. Además, pidió la colaboración de la
Iglesia para difundir información sobre prevención y los alcances del proyecto.
Larregain manifestó su preocupación por los intentos de
suicidio y consideró necesario contar con información que permita comprender
las causas sociales de este fenómeno.
“La provincia se debe un estudio social que permita
establecer por qué hay gente que opta por este desenlace. Hay otros puentes,
como el Zárate-Brazo Largo, que no registran semejante estadística”.
Larregain cuestionó la falta de una barrera
El referente religioso también se refirió específicamente a
las características del puente General Manuel Belgrano, inaugurado en 1973, y
consideró que la ausencia de una estructura de contención constituye una
deficiencia que debería ser revisada.
La calificó como una “falencia constructiva del puente
desde la fecha de su inauguración en 1973” y sostuvo que la colocación de una
malla no sería una medida excepcional.
“Lo que se está pidiendo no es un invento correntino, sino
que se usa en muchas estructuras del mundo para evitar que la gente caiga desde
grandes alturas”.
Uno de los aspectos debatidos en torno al proyecto es el
posible impacto visual de la estructura sobre el puente y el paisaje del río.
Frente a esa cuestión, Larregain señaló que existen alternativas técnicas que
podrían reducir ese efecto.
Según explicó, podrían utilizarse materiales y barreras de
entramado fino, de manera que la protección no altere significativamente la
arquitectura del viaducto ni la visual sobre el río.
La salud mental, otro eje de preocupación
Durante la reunión también se abordó la demanda que recibe
el servicio de Salud Mental de la propia Iglesia. Larregain señaló que
actualmente se encuentra desbordado por la cantidad de consultas, situación
que, a su entender, refleja la necesidad de ampliar las respuestas disponibles.
El arzobispo planteó que la prevención debe ocupar un lugar
central y que la discusión no debería limitarse a la infraestructura del
puente, sino incluir las condiciones sociales y sanitarias que atraviesan las
personas en situación de vulnerabilidad.
“Es invertir dinero en la franja de la población
vulnerable; quienes llegan hasta el puente son gente de bajos recursos”.
Tras el encuentro, quedó acordada una nueva instancia de
diálogo con integrantes de la Comisión Arquidiocesana de Justicia y Paz. El
objetivo será continuar analizando el proyecto de protección para el puente y
profundizar el abordaje de la prevención de suicidios y la salud mental.
#PuenteBelgrano #SaludMental #Prevencion #Suicidios #Chaco



2.png)
