Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió ayer la región de
Kanto, donde se encuentra Tokio, y generó alertas sísmicas en distintas zonas
del este de Japón. Hasta el momento, las autoridades reportaron al menos cinco
personas heridas, sin víctimas fatales ni daños estructurales de gran magnitud.
El movimiento se produjo alrededor de las 2 de la madrugada
y tuvo su epicentro en el sur de la prefectura de Ibaraki, al noreste de la
capital japonesa. El hipocentro fue localizado a unos 70 kilómetros de
profundidad.
La sacudida también fue percibida en Saitama y Chiba,
mientras que los teléfonos móviles emitieron avisos de emergencia para advertir
a la población sobre la intensidad del movimiento.
Sin alerta de tsunami y con servicios afectados
La Agencia Meteorológica de Japón descartó la posibilidad
de un tsunami después del terremoto. Las autoridades, sin embargo, pidieron
mantener la precaución ante la posibilidad de nuevas réplicas.
El sismo provocó algunas interrupciones en los servicios de
transporte. Los trenes expresos que comunican Tokio con el aeropuerto de Narita
registraron demoras, mientras que los servicios locales del noreste también
sufrieron alteraciones.
En cambio, los trenes de alta velocidad Shinkansen
continuaron funcionando con normalidad, de acuerdo con la información
proporcionada por las empresas operadoras.
Entre los primeros daños materiales se informó la rotura de
una tubería subterránea en el distrito de Koto, en el este de Tokio, que
provocó una importante pérdida de agua sobre una calle.
Además, alrededor de 460 viviendas quedaron temporalmente
sin electricidad en distintos sectores de la capital.
Revisaron centrales nucleares e infraestructura
crítica
Tras el terremoto, las autoridades pusieron bajo
supervisión las instalaciones consideradas estratégicas, especialmente las
vinculadas con la energía nuclear.
La central Tokai 2 y las instalaciones de Fukushima
informaron que no detectaron anomalías y que los niveles de radiación
permanecían dentro de los parámetros habituales.
El organismo regulador nuclear japonés también indicó que
no había recibido reportes de problemas en otras centrales e instalaciones que
trabajan con materiales radiactivos.
La primera ministra Sanae Takaichi aseguró que el Gobierno
activó de inmediato un centro de gestión de crisis para evaluar la situación y
transmitir información a la población.
“He dado instrucciones para comprender la situación de los
daños, proporcionar información oportuna y precisa al público”, señaló la
mandataria.
Además, pidió a quienes se encontraban en las zonas donde
el temblor se sintió con mayor intensidad que permanecieran atentos ante la
posibilidad de otro movimiento de características similares.
Japón mantiene la vigilancia por su alta
actividad sísmica
Japón se encuentra ubicado en una de las regiones
tectónicas más activas del planeta, por lo que los terremotos forman parte de
los fenómenos naturales que las autoridades monitorean de manera permanente.
La magnitud del movimiento registrado en Kanto generó
especial atención debido a su cercanía con Tokio, una de las áreas urbanas más
pobladas del mundo. Sin embargo, los primeros relevamientos no indicaron daños
generalizados.
El episodio ocurrió apenas semanas después de otro
terremoto de magnitud 7,1 registrado en la isla de Kyushu, que dejó un saldo de
38 muertos, 364 heridos, más de 1.500 edificios destruidos y unos 20.000
inmuebles dañados.
Por ahora, los equipos de emergencia continúan con las
inspecciones en las zonas afectadas mientras las autoridades mantienen el
monitoreo de posibles réplicas y de eventuales nuevos daños.
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