Estados Unidos sancionó a ocho personas, siete empresas
ecuatorianas y diez embarcaciones que, de acuerdo con una investigación
oficial, habrían formado parte de una estructura utilizada para trasladar
cocaína desde la costa de Ecuador hacia México.
La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro a
través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). La investigación
estadounidense señala que la red operaba bajo la apariencia de actividades
pesqueras legales.
El esquema habría tenido como punto de partida las
inmediaciones de Manta, en la provincia de Manabí. Desde allí, las
embarcaciones se internaban en el Pacífico para realizar operaciones vinculadas
al traslado y abastecimiento de cargamentos de droga.
Una flota utilizada para abastecer a los
traficantes
Según el expediente estadounidense, los barcos no
necesariamente transportaban directamente toda la cocaína. Parte de su función
habría consistido en suministrar combustible, alimentos y otros recursos a
lanchas rápidas encargadas de continuar el recorrido hacia el norte.
Algunas de las embarcaciones también habrían sido
utilizadas para vigilar el área y advertir sobre posibles movimientos de
fuerzas de seguridad durante las operaciones marítimas.
La investigación sostiene que los cargamentos eran
transferidos en alta mar a embarcaciones de mayor velocidad. Luego continuaban
hacia México, donde serían recibidos por organizaciones criminales para su
posterior distribución.
Vínculos con organizaciones criminales
Washington vinculó la estructura investigada con las
organizaciones ecuatorianas Los Choneros y Los Lobos, a las que Estados Unidos
incorporó en 2025 a su listado de organizaciones terroristas extranjeras.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, esos grupos
mantienen relaciones con el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva
Generación (CJNG), dos de las principales organizaciones mexicanas involucradas
en el tráfico internacional de drogas.
Entre los sancionados aparece la empresa Arcasdenoe S.A. y
miembros de la familia Mero. La OFAC los señala por su presunta participación
en operaciones de contrabando y en el abastecimiento de las lanchas rápidas
empleadas para trasladar la droga.
Qué implican las sanciones de Estados Unidos
Las medidas alcanzan a diez barcos identificados por
Washington como activos vinculados a la estructura investigada. También afectan
a personas y compañías señaladas en el expediente.
Como consecuencia, los bienes de los sancionados que se
encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados. Además,
ciudadanos y empresas de Estados Unidos tienen prohibido realizar operaciones
con las personas y entidades incluidas en la lista.
Las restricciones también pueden alcanzar a instituciones
financieras extranjeras que realicen determinadas transacciones con los
sancionados, aumentando la presión económica sobre la estructura señalada.
Mayor cooperación contra el narcotráfico
El anuncio se produce mientras Ecuador y Estados Unidos
profundizan su cooperación en materia de seguridad y lucha contra el
narcotráfico.
Ambos países reforzaron las tareas de vigilancia e
interdicción marítima en el Pacífico, con apoyo del Comando Sur estadounidense
mediante embarcaciones y helicópteros destinados a detectar e interceptar
cargamentos ilegales.
La estrategia de Washington apunta así a un aspecto que va
más allá de las incautaciones de cocaína: identificar y bloquear las empresas,
embarcaciones y recursos financieros que permiten sostener las rutas marítimas
utilizadas por las organizaciones criminales.
Las nuevas sanciones buscan golpear esa infraestructura
logística y económica, mientras las autoridades de ambos países mantienen los
operativos para impedir que los cargamentos provenientes de Ecuador lleguen a
México y posteriormente al mercado estadounidense.
Con base en nota de: infobae.com
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