Una reunión entre los principales referentes del peronismo
abrió una nueva instancia de diálogo interno en medio de las diferencias que
atraviesa el espacio. Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner
compartieron una mesa en la Ciudad de Buenos Aires junto a gobernadores y
autoridades parlamentarias.
El encuentro tuvo como eje la discusión sobre las PASO,
frente al avance del Gobierno nacional para eliminarlas. Los dirigentes
analizaron la posibilidad de sostener las primarias como una herramienta para
ordenar las candidaturas y resolver las internas dentro de la oposición.
Participaron también los gobernadores Sergio Ziliotto (La
Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella
(Tierra del Fuego), además del senador Gerardo Zamora y los presidentes de los
bloques peronistas en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
Un acercamiento después de meses de tensión
La cumbre tuvo además una relevancia política por el
reencuentro entre sectores que durante los últimos meses mantuvieron fuertes
diferencias. Kicillof y Máximo Kirchner no compartían una reunión presencial
desde octubre de 2025, cuando se realizaron las últimas elecciones nacionales.
La relación entre ambos estuvo atravesada por cruces
vinculados con el rumbo del peronismo y el liderazgo del espacio. El gobernador
bonaerense fue cuestionado desde el kirchnerismo por sus decisiones políticas y
por sus diferencias con Cristina Kirchner.
En ese contexto, uno de los participantes definió el clima
del encuentro con una frase breve: “Hubo un buen clima”. El dato fue
considerado relevante frente a los enfrentamientos que marcaron al peronismo
durante los últimos meses.
La discusión por las PASO
El debate sobre las elecciones primarias ocupó un lugar
central. El oficialismo impulsa su eliminación y busca reunir los respaldos
necesarios en el Congreso para avanzar con esa modificación del sistema
electoral.
Los dirigentes peronistas, en cambio, plantearon la
importancia de conservar las PASO como mecanismo para resolver disputas
internas mediante el voto y ampliar la oferta electoral de la oposición.
Uno de los presentes expresó una posición especialmente
crítica: “Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener
que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la
gente”.
La postura refleja la preocupación dentro del espacio por
el escenario electoral que podría abrirse si las primarias son eliminadas y las
distintas corrientes del peronismo deben definir candidaturas mediante otros
mecanismos.
Los gobernadores buscan una estrategia común
La presencia de cuatro gobernadores también marcó la
importancia del encuentro. Los mandatarios provinciales venían reclamando una
instancia de diálogo para acordar posiciones sobre asuntos electorales y
políticos considerados estratégicos.
Massa, por su parte, mantuvo durante este período canales
de comunicación tanto con Kicillof como con Máximo Kirchner, aunque permaneció
al margen de buena parte de la disputa interna de la provincia de Buenos Aires.
Otro de los dirigentes presentes resumió el sentido
político de la reunión: “Si todos se reunieron para lograr un acuerdo sobre un
tema, es porque todos interpretaron que están bajo el mismo paraguas y que hay
que trabajar en conjunto para enfrentar a Milei”.
¿El primer paso hacia la unidad?
La reunión no elimina las diferencias que existen entre los
distintos sectores del peronismo, pero representa una señal de coordinación en
un momento de definiciones sobre el próximo escenario electoral.
El desafío será trasladar este acercamiento a otros temas y
sostener canales de diálogo capaces de evitar nuevas fracturas. La discusión
sobre las PASO podría convertirse así en uno de los primeros puntos de
coincidencia de una estrategia más amplia frente al Gobierno de Javier Milei.
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