Dos terremotos de gran magnitud registrados en Venezuela y
Colombia con apenas seis semanas de diferencia reactivaron el debate sobre la
actividad sísmica en Sudamérica y sus causas.
Dos terremotos, dos mecanismos
El 24 de junio, Venezuela fue afectada por movimientos de
magnitud 7,2 y 7,5. El 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 tuvo
epicentro en el departamento colombiano de Chocó.
Aunque la cercanía temporal generó interrogantes sobre una posible
conexión, especialistas explicaron que ambos fenómenos responden a estructuras
tectónicas y mecanismos de ruptura diferentes.
El terremoto colombiano ocurrió a las 7:34 de la mañana y
tuvo una profundidad cercana a los 96 kilómetros, de acuerdo con el Servicio
Geológico Colombiano (SGC). El movimiento fue percibido en distintos puntos del
país y también alcanzó zonas de Ecuador y Panamá.
La diferencia está bajo la superficie
El geólogo Andrés Folguera, profesor de la Universidad de
Buenos Aires e investigador del CONICET, explicó que el fenómeno venezolano
estuvo relacionado con la interacción entre la placa del Caribe y la
Sudamericana.
“Los terremotos de Venezuela activaron dos de esas fallas,
dos de esas fracturas, la falla de Bocono y la falla de San Sebastián, que
generaron sismos cercanos a la superficie, de menos de diez kilómetros”,
señaló.
En Colombia, en cambio, intervino la placa de Nazca, que se
hunde por debajo de la Sudamericana. La ruptura se produjo dentro de la propia
placa a gran profundidad, lo que explica una de las principales diferencias
respecto de los movimientos registrados en Venezuela.
“En el caso de Colombia, debajo del océano Pacífico se
encuentra la placa de Nazca que se hunde hacia el oeste, por debajo de la placa
Sudamericana”, explicó Folguera.
Por qué Colombia registra tantos terremotos
La subducción de la placa de Nazca constituye uno de los
principales motores de la actividad sísmica en el oeste colombiano. A este
proceso se suma la influencia de la placa del Caribe.
El país se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del
Pacífico, una extensa zona caracterizada por una intensa actividad tectónica y
volcánica. Allí convergen distintas placas que acumulan y liberan energía a
través de terremotos.
El sismólogo colombiano Darío Rivera destacó el alcance
regional de esta estructura: “La placa Nazca abarca lo que es Chile, Perú,
Colombia, todos los países que están sobre esa parte del Pacífico”.
Magnitud y profundidad no determinan por sí solas los daños
La profundidad de un terremoto es uno de los factores que
condicionan la forma en que la energía llega a la superficie. En Venezuela, las
rupturas fueron mucho más superficiales, mientras que el movimiento colombiano
tuvo un foco cercano a los 100 kilómetros.
Sin embargo, la magnitud no permite anticipar por sí sola
el nivel de destrucción. También influyen la distancia al epicentro, el tipo de
suelo, la profundidad y la calidad de las construcciones.
El Servicio Geológico Colombiano estima que en el país se
producen unos 2.500 sismos por mes, aunque la enorme mayoría no es percibida
por la población.
La posible conexión entre ambos eventos
La proximidad temporal entre los terremotos de Venezuela y
Colombia generó preguntas sobre una eventual relación. Sin embargo, por ahora
no existe una conclusión científica que permita afirmar que ambos movimientos
estén vinculados.
“Respecto de la presunta relación que pudieran tener, es
objeto académico de estudio eso. Probablemente, en las próximas semanas y meses
haya papers que lo discutan. Yo creo que quizás no estén relacionados, pero es
una presunción lo mío, es una hipótesis”, sostuvo Folguera.
El monitoreo permanente permite analizar la evolución de la
actividad tectónica, pero la ciencia todavía no puede determinar con precisión
cuándo ocurrirá un gran terremoto.
La preparación, una herramienta clave
Colombia cuenta con una red sísmica nacional de más de 224
estaciones, que permite detectar movimientos y elaborar información para
evaluar amenazas y mejorar los estándares de construcción.
Ante la imposibilidad de predecir exactamente un terremoto,
las autoridades recomiendan identificar lugares seguros dentro de las
viviendas, establecer rutas de evacuación y participar de simulacros.
Los terremotos registrados en Venezuela y Colombia muestran
que una misma región puede experimentar movimientos de características muy
diferentes. La profundidad, las placas involucradas y el mecanismo de ruptura
son elementos centrales para comprender el riesgo sísmico y reducir sus
consecuencias.
#Terremoto #Sismos #Colombia #Venezuela #PlacasTectónicas




