A siete años de la muerte de Natacha Jaitt, su hermano
Ulises pidió que la Justicia revise el archivo de la investigación y vuelva a
analizar distintos elementos incorporados al expediente.
El planteo fue presentado por el abogado Ignacio Barrios
ante la Fiscalía General de San Isidro. La querella también reclamó un pronto
despacho para evitar nuevas demoras en la definición del pedido.
La presentación sostiene que existen medidas y registros
que, a criterio de la defensa, requieren un nuevo análisis. Entre ellos
aparecen las comunicaciones al 911, los peritajes digitales, las cámaras de
seguridad y los estudios médico-forenses.
La diferencia entre las llamadas y la
asistencia médica
Uno de los ejes del pedido está relacionado con la
reconstrucción de las horas previas a la muerte de Jaitt, ocurrida el 23 de
febrero de 2019 en el complejo Xanadú, en Tigre.
El abogado señaló que el teléfono de la víctima registra
tres llamadas perdidas de Raúl Velaztiqui a la 1:30:43, 1:31:52 y 1:39:08.
Según la documentación citada en el planteo, la Policía
habría recibido el aviso cerca de la 1:47, mientras que el servicio médico
registró un código rojo recién a las 2:20. La querella pidió acceder a los
registros originales para reconstruir con precisión esa secuencia.
El escrito aclara que la diferencia horaria no es
presentada como una prueba de que una demora haya provocado la muerte. El
objetivo, según la presentación, es establecer qué ocurrió durante ese
intervalo y verificar los registros de cada organismo.
También cuestionan cómo quedó preservada la
escena
Otro aspecto que busca revisar la querella es la situación
del lugar antes de la llegada de los investigadores. Para ello, fueron
mencionados testimonios sobre movimientos de objetos y modificaciones
realizadas dentro del establecimiento.
La presentación hace referencia a declaraciones según las
cuales se habrían retirado o trasladado distintos elementos antes del arribo
policial. Entre ellos aparecen objetos vinculados con drogas, bebidas,
cigarrillos y el teléfono celular de Jaitt.
La defensa sostiene que estas circunstancias no demuestran
por sí mismas la existencia de un homicidio, pero considera necesario
determinar qué elementos fueron movidos, descartados, limpiados o devueltos.
Los dispositivos electrónicos y las cámaras
El pedido también apunta a los estudios realizados sobre
dispositivos digitales. En particular, solicita precisar qué información fue
obtenida del iPad de Jaitt y de otros equipos incorporados a la investigación.
La querella reclamó identificar los archivos peritados, los
dispositivos de origen, los métodos utilizados para obtener la información y
los resultados de cada análisis. También pidió utilizar las adquisiciones
forenses preservadas si algún estudio quedó incompleto.
Las cámaras de seguridad del complejo Xanadú forman otro
capítulo del planteo. El abogado pretende determinar si existe una copia
forense completa del DVR y conocer sus características técnicas, eventuales
zonas sin cobertura y períodos de sobrescritura.
Nuevas dudas sobre los estudios médicos
La presentación también solicita revisar las conclusiones
de la autopsia y los análisis toxicológicos. La conclusión oficial había
establecido que Jaitt sufrió una falla cardíaca aguda asociada a una
cardiopatía isquémica crónica agravada por cocaína.
El abogado pidió que una junta médico-forense vuelva a
evaluar la documentación disponible y determine qué información puede obtenerse
de los estudios de autopsia, histología y toxicología.
Además, solicitó verificar la existencia de muestras
biológicas preservadas y analizar si todavía es posible realizar nuevos
estudios. También planteó revisar un ecocardiograma realizado meses antes de la
muerte.
La causa había sido archivada en 2024
La investigación por la muerte de Jaitt fue archivada el 21
de marzo de 2024. Los fiscales habían concluido que no existían elementos
suficientes para sostener la hipótesis de un homicidio u otros delitos
vinculados con el fallecimiento.
Ahora, la querella busca que esa decisión sea revisada y
que se incorporen nuevas medidas de prueba. Entre los pedidos también aparecen
nuevas declaraciones testimoniales y documentación relacionada con otras
investigaciones mencionadas en el expediente.
El abogado aclaró que el pedido de incorporar esos
antecedentes no implica afirmar que exista una relación comprobada con la
muerte de Jaitt. La decisión sobre una eventual reapertura y sobre las medidas
solicitadas quedará ahora en manos de la Fiscalía General de San Isidro.
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