La tensión diplomática entre Argentina y Brasil volvió a
escalar luego de que el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, calificara
como "lamentables" las expresiones de Javier Milei contra el
presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El funcionario sostuvo que los dichos del
mandatario argentino perjudican a la propia Argentina y afectan la relación
entre dos socios estratégicos del Mercosur.
Alckmin realizó las declaraciones tras participar de un
encuentro con empresarios brasileños y surcoreanos en San Pablo, donde
cuestionó el tono utilizado por Milei durante un acto político realizado el fin
de semana.
"Un presidente no debe inmiscuirse en
elecciones de otro país"
El vicepresidente brasileño consideró que un jefe de Estado
no debería intervenir en los asuntos políticos internos de otra nación y
calificó la actitud del mandatario argentino como "absolutamente
grosera".
"Es lamentable que el presidente de un país vecino,
amigo, que incluso forma parte del Mercosur, perjudique a su propio país",
expresó Alckmin ante la prensa.
Además, recordó la importancia de la relación económica
entre ambos países al señalar que "Brasil es el mayor comprador de
Argentina. El mayor socio comercial de Argentina es Brasil".
El origen del conflicto
La nueva controversia comenzó durante la proclamación de
Flávio Bolsonaro como candidato presidencial para las elecciones de octubre en
Brasil. En ese acto, Milei lanzó fuertes críticas contra Lula, a quien calificó
de "presidiario" y "ladrón", además de manifestar su
respaldo al hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Durante el mismo discurso, el Presidente argentino también
apuntó contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien
llamó "basura calva", luego de que el magistrado le impidiera visitar
a Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo.
Respuesta diplomática y preocupación por el
Mercosur
Alckmin sostuvo que estas declaraciones contrastan con el
momento que atraviesa el Mercosur, al destacar los recientes acuerdos
comerciales alcanzados con Singapur, el bloque EFTA y la Unión Europea, este
último tras más de dos décadas de negociaciones.
En paralelo, el Gobierno de Lula respondió por la vía
diplomática: convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, y
llamó a consultas a su representante en Buenos Aires, Julio Bitelli, como parte
de las medidas adoptadas frente al deterioro del vínculo bilateral.
Con este nuevo intercambio, la relación entre las dos
principales economías del Mercosur atraviesa uno de sus momentos de mayor
tensión política, mientras ambos gobiernos mantienen diferencias tanto en el
plano diplomático como en la agenda regional.
#JavierMilei #Brasil #Lula #Mercosur #Diplomacia




