Las lluvias y tormentas que afectan a la provincia en las
últimas horas no están relacionadas con el fenómeno climático El Niño. Así lo
indicaron especialistas, quienes señalaron que, aunque el evento presenta una
alta probabilidad de desarrollarse durante este año, sus efectos sobre la
región recién comenzarían a percibirse en los primeros meses de 2027.
Por qué las lluvias actuales no corresponden a El Niño
La doctora en Recursos Naturales, ingeniera y observadora
meteorológica Carolina Fernández López explicó que el fenómeno todavía no
comenzó a influir sobre la provincia. "Cuando sea El Niño va a abarcar más
dentro de la región. En Corrientes recién comenzará a manifestarse a principio
de 2027", afirmó.
Su evaluación coincide con los pronósticos del Instituto
Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), de la
Universidad de Columbia, que mantiene una elevada probabilidad de formación del
fenómeno durante este año. Los modelos climáticos ya estimaban desde mayo un
98% de probabilidad de desarrollo, mientras que el mayor calentamiento del
océano Pacífico se proyecta entre octubre y diciembre.
Qué es El Niño y cómo puede modificar el clima
El Niño forma parte del fenómeno conocido como El
Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un proceso climático generado por el
calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical.
En el noreste argentino, este evento suele provocar
precipitaciones superiores a los valores habituales. Como consecuencia, pueden
producirse anegamientos, inundaciones y un crecimiento de esteros, lagunas y
otros cuerpos de agua, con efectos tanto sobre las ciudades como sobre la
actividad agropecuaria.
El antecedente que preocupa a los especialistas
Investigadores del INTA analizaron un escenario similar al
ocurrido entre 1997 y 1998, considerado uno de los episodios de El Niño más
intensos de las últimas décadas.
En aquel período, la provincia recibió entre 2.000 y 2.900
milímetros de lluvia en un año, cuando el promedio anual se ubica entre 1.200 y
1.500 milímetros. Es decir, las precipitaciones aumentaron entre un 50% y un
90% respecto de los registros normales.
Según ese estudio, si volviera a repetirse un evento de esa
magnitud, más de tres millones de hectáreas actualmente libres de agua podrían
quedar afectadas por excesos hídricos.
Las zonas con mayor riesgo de inundación
El informe identifica como las áreas con mayor incremento
potencial de superficie inundada a los departamentos de San Martín, Goya,
Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar.
Los investigadores también advirtieron sobre la
vulnerabilidad de las zonas vinculadas al sistema Iberá. Allí, la combinación
de lluvias intensas, relieve llano y suelos con escasa capacidad de drenaje
favorecería la expansión de esteros y bañados, con posibles consecuencias sobre
caminos rurales, infraestructura productiva y sectores urbanos ubicados en
zonas bajas.
Mientras los organismos internacionales continúan
monitoreando la evolución de El Niño, los especialistas insisten en que las
lluvias registradas actualmente responden a otras condiciones atmosféricas. Si
las proyecciones se mantienen, el fenómeno comenzaría a influir sobre la
provincia recién a partir de los primeros meses de 2027.
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