Los rebeldes hutíes de Yemen atacaron con drones y misiles
dos petroleros saudíes que navegaban por el mar Rojo, en una ofensiva que marca
un nuevo capítulo en la creciente tensión de Medio Oriente. El ataque provocó
incendios a bordo de ambas embarcaciones y ocurre pocos días después de que el
grupo anunciara un bloqueo marítimo contra buques vinculados con Arabia
Saudita.
La acción representa la primera operación militar de los
hutíes desde la entrada en vigor de ese bloqueo y aumenta la preocupación
internacional por la seguridad de una de las principales rutas del comercio
energético mundial.
Escalada sobre una ruta estratégica
Los rebeldes informaron que los objetivos fueron los
petroleros Encelia y Layla, alcanzados tras no respetar las restricciones
impuestas para la navegación en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.
Ese corredor marítimo adquirió mayor relevancia luego de
que Irán cerrara el estrecho de Ormuz, obligando a Arabia Saudita a desviar
gran parte de sus exportaciones de crudo hacia puertos ubicados sobre el mar
Rojo.
Según estimaciones del sector energético, más del 70% del
petróleo saudí comenzó a utilizar esa vía alternativa, por donde también
circula una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos.
El impacto en el mercado del petróleo
La ofensiva coincidió con un nuevo aumento de los precios
internacionales del crudo. El Brent superó los 90 dólares por barril, mientras
que el WTI se acercó a los 84 dólares, reflejando la preocupación de los
mercados por posibles interrupciones en el suministro.
Especialistas advierten que cualquier limitación al
tránsito por el mar Rojo podría afectar la logística global, elevar los costos
del transporte marítimo y generar nuevas presiones sobre los precios de la
energía.
Coincidencia con un acuerdo entre Washington y Riad
El ataque se produjo pocas horas después de que Estados
Unidos y Arabia Saudita firmaran un acuerdo de cooperación nuclear civil con
una vigencia de 30 años.
El convenio, suscripto por autoridades energéticas de ambos
países, aún debe recibir la aprobación del Congreso estadounidense y busca
ampliar la cooperación tecnológica en materia nuclear.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump había advertido
que respondería si los hutíes concretaban sus amenazas contra la navegación
comercial. Arabia Saudita, por su parte, aseguró que reforzará la protección de
sus embarcaciones.
La combinación del cierre del estrecho de Ormuz, los
ataques en el mar Rojo y el fortalecimiento de la alianza entre Washington y
Riad configura un escenario de alta tensión que mantiene en alerta a los
mercados internacionales y a las principales potencias involucradas en la
región.
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