Argentina dejó de ser el país con mayor capacidad de
molienda de soja entre los principales exportadores del mundo. De acuerdo con
un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), fue superada primero por
Estados Unidos y luego por Brasil, en un contexto de fuertes inversiones
industriales impulsadas por el crecimiento del mercado de los biocombustibles.
Durante más de una década, el complejo agroindustrial
argentino lideró el procesamiento mundial de la oleaginosa gracias al
desarrollo del polo exportador del Gran Rosario. Sin embargo, la expansión de
la capacidad instalada se detuvo en los últimos años, mientras que sus
competidores continuaron incrementando sus plantas de molienda.
El avance de Estados Unidos y Brasil
El estudio señala que Argentina alcanzó su máxima capacidad
teórica de procesamiento en 2020, con algo más de 68 millones de toneladas
anuales. Desde entonces, ese crecimiento se estancó e incluso registró una leve
reducción.
En paralelo, Estados Unidos amplió su industria de molienda
a un ritmo promedio del 4% anual durante la última década, mientras que Brasil
lo hizo al 1,9% anual, acompañando el crecimiento sostenido de su producción de
soja.
Como consecuencia, Estados Unidos desplazó a Argentina del
primer puesto en 2024 y Brasil hizo lo propio en 2025, relegando al país al
tercer lugar entre los principales exportadores del complejo sojero.
Los biocombustibles cambiaron el mercado
El informe destaca que el principal motor de esta
transformación es la creciente demanda de aceite de soja para la producción de
biodiésel y otros biocombustibles.
Mientras décadas atrás la molienda estaba orientada
principalmente a la producción de harina para alimentación animal, hoy una
porción cada vez mayor del aceite se destina a usos industriales. Estados
Unidos y Brasil concentran actualmente cerca del 80% del consumo mundial de
aceite de soja para este fin.
Este cambio impulsó nuevas inversiones en infraestructura
industrial y modificó la dinámica del comercio internacional del complejo
sojero.
El desafío para la industria argentina
Los especialistas de la BCR remarcan que la industria
nacional operó durante años con un promedio cercano al 60% de su capacidad
instalada, afectada por una oferta insuficiente de soja y por un esquema
impositivo que desalentó la producción.
Al mismo tiempo, el procesamiento mundial de soja creció
cerca de 95 millones de toneladas en la última década, expansión de la que
Argentina prácticamente no participó, mientras Brasil, Estados Unidos y China
concentraron la mayor parte del incremento.
Qué perspectivas hay hacia 2030
El informe sostiene que el futuro dependerá, en buena
medida, de la política vinculada a los biocombustibles y de los incentivos para
la producción agrícola.
Según las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario,
si las condiciones actuales se mantienen, la molienda de soja podría alcanzar
unas 46,5 millones de toneladas hacia 2030. En un escenario sin derechos de
exportación, ese volumen podría crecer hasta 54 millones de toneladas.
Además, existen proyectos privados por alrededor de 1.000
millones de dólares para ampliar la capacidad de procesamiento en Buenos Aires
y Santa Fe. De concretarse, sumarían unas 7,2 millones de toneladas anuales
adicionales y permitirían fortalecer nuevamente la competitividad del complejo
agroindustrial argentino.
#Soja #Exportaciones #Agro #Biocombustibles #Economía


5.png)

