Distintos sectores productivos, empresariales y cívicos de
Bolivia pidieron que se investigue y sancione a quienes impulsaron los bloqueos
de rutas que mantuvieron paralizado al país durante cerca de 50 días.
Las protestas provocaron un fuerte impacto en la economía,
dificultades para el abastecimiento de productos esenciales, daños en la
infraestructura vial y complicaciones para la atención médica en distintas
regiones.
Representantes del agro, el transporte, el comercio y el
Comité Cívico de Santa Cruz sostienen que los organizadores de las
movilizaciones deben asumir responsabilidades por las consecuencias generadas
durante el conflicto.
Denuncias contra dirigentes sindicales y Evo Morales
El Comité Cívico de Santa Cruz anunció la presentación de
acciones judiciales contra dirigentes que encabezaron las protestas, entre
ellos el secretario de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo; el
representante de la Federación de Campesinos de La Paz, Vicente Salazar; y el
expresidente Evo Morales, referente de los sectores cocaleros.
Las denuncias buscan determinar la eventual responsabilidad
de los líderes en los cortes de rutas que afectaron gran parte del territorio
boliviano.
Millonarias pérdidas para la economía
Aunque todavía no existe una cifra oficial unificada,
entidades vinculadas al comercio exterior y la industria estiman que los
bloqueos ocasionaron pérdidas cercanas a los 3.000 millones de dólares,
equivalentes a aproximadamente el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Además del impacto económico, la Administradora Boliviana
de Carreteras informó que serán necesarios alrededor de 9 millones de dólares
para reparar los daños ocasionados en la red vial.
Sectores como el turismo, el transporte de cargas, la
industria y la producción agropecuaria fueron algunos de los más afectados por
la interrupción prolongada de la circulación.
El conflicto y la respuesta del Gobierno
Las protestas comenzaron el 6 de mayo con el objetivo de
exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien distintos sectores
acusan de incumplir compromisos asumidos durante la campaña electoral.
En los momentos de mayor tensión llegaron a registrarse
cerca de 90 bloqueos simultáneos distribuidos en siete de los nueve
departamentos del país.
Tras alcanzar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana,
el Gobierno decretó el estado de excepción, medida que permitió reforzar la
intervención de las Fuerzas Armadas para normalizar el tránsito y recuperar el
control de las rutas.
Debate sobre futuras sanciones
La posibilidad de aplicar castigos a quienes organizaron
los bloqueos volvió a instalar el debate sobre los proyectos de ley destinados
a limitar este tipo de protestas, iniciativas que permanecen sin tratamiento
definitivo en la Asamblea Legislativa.
Mientras algunos sectores consideran que los cortes de
rutas constituyen un mecanismo legítimo de presión social, otros sostienen que
generan graves perjuicios económicos y afectan derechos fundamentales como la
libre circulación y el acceso a servicios esenciales.
Con el levantamiento de los bloqueos, el desafío para las
autoridades será avanzar en la reconstrucción de la infraestructura dañada,
reactivar la actividad económica y definir si prosperan las investigaciones
judiciales impulsadas contra los principales referentes de las protestas.
#Bolivia #Bloqueos #EvoMorales #Economía #Protestas


.png)


