Un nuevo informe elaborado por especialistas de la
Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidade Federal de Santa
Maria, de Brasil, confirmó que aumentaron las probabilidades de que el fenómeno
climático El Niño se desarrolle durante 2026 y se fortalezca hacia fines de
año.
Los investigadores aclararon que, aunque el escenario es
cada vez más consistente, todavía no es posible determinar con precisión la
intensidad final del evento ni los impactos concretos que podría generar en
provincias como Corrientes Y Chaco.
Crece la probabilidad de un evento climático relevante
De acuerdo con el análisis, los principales organismos
meteorológicos internacionales coinciden en que las condiciones actuales
favorecen la consolidación de El Niño durante los próximos meses.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estimó cerca de un
90% de probabilidad de desarrollo de una fase cálida para el trimestre
junio-julio-agosto. A su vez, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica
de Estados Unidos (NOAA) elevó su nivel de alerta y señaló que el fenómeno ya
comenzó a manifestarse en el océano Pacífico ecuatorial.
Los expertos indicaron que existe la posibilidad de que el
evento alcance una intensidad moderada, fuerte o incluso muy fuerte entre fines
de 2026 y comienzos de 2027.
Qué efectos podría tener en la región
El informe señala que El Niño suele estar asociado a un
aumento de las precipitaciones en sectores del noreste argentino, aunque
remarca que no todos los eventos generan los mismos efectos ni impactan de
igual manera en cada territorio.
Por ese motivo, los especialistas recomiendan evitar
interpretaciones alarmistas y enfocarse en la planificación preventiva, el
monitoreo constante de lluvias y el seguimiento de los principales cursos de
agua de la Cuenca del Plata.
La incertidumbre sigue siendo elevada respecto a la
distribución geográfica de las lluvias, la magnitud de posibles crecidas y los
sectores que podrían verse más afectados.
Corrientes, bajo observación por el comportamiento del
Paraná
Como parte del trabajo, los investigadores analizaron
proyecciones hidrológicas para la ciudad de Corrientes. Los modelos muestran
una tendencia a un aumento gradual de los caudales hacia los últimos meses de
2026.
Sin embargo, los valores promedio proyectados permanecen
por debajo de los niveles oficiales de alerta y evacuación. Aun así, algunos
escenarios contemplan la posibilidad de registros más elevados, por lo que se
aconseja mantener una vigilancia permanente.
Los especialistas destacaron que estas estimaciones son
exploratorias y no reemplazan los informes oficiales emitidos por organismos de
monitoreo hidrológico y meteorológico.
Recomendaciones para municipios y organismos
El documento plantea que el período actual representa una
oportunidad para fortalecer acciones preventivas antes de que puedan
registrarse situaciones críticas.
Entre las medidas sugeridas figuran la limpieza de
desagües, la revisión de infraestructura vial e hidráulica, la actualización de
mapas de riesgo, la preparación de refugios temporales y la coordinación de
protocolos de respuesta ante emergencias.
También se recomienda reforzar los sistemas de comunicación
pública para brindar información clara y evitar interpretaciones erróneas sobre
la evolución del fenómeno.
Preparación sin alarmas
Los investigadores remarcaron que la consolidación de El
Niño no significa que se producirán inundaciones o eventos extremos de manera
inevitable. Explicaron que el fenómeno incrementa probabilidades, pero no
permite anticipar con exactitud cuándo, dónde ni con qué intensidad podrían
registrarse impactos.
Por ello, la principal recomendación es continuar con el
seguimiento técnico de la situación climática e hidrológica y avanzar en
medidas preventivas que resulten útiles independientemente de la evolución
final del fenómeno durante los próximos meses.
#ElNiño #Corrientes #Chaco #Clima #UNNE





