Eduardo Ignacio Murias, el ciudadano argentino detenido en
Brasil por una causa vinculada a presuntos actos de racismo, solicitó su
liberación ante la Justicia de ese país tras denunciar que sufrió agresiones
físicas mientras permanece bajo prisión preventiva.
La presentación fue realizada por sus abogados ante un
tribunal de Minas Gerais, donde el acusado permanece alojado desde fines de
mayo. La defensa argumentó que existen riesgos para su integridad física dentro
del establecimiento penitenciario y pidió que se disponga su excarcelación o
una medida alternativa a la detención.
El reclamo presentado ante la Justicia
Según el planteo judicial, los episodios de violencia
habrían ocurrido dentro de la unidad carcelaria de São João del-Rei. Los
abogados sostuvieron que las condiciones actuales ponen en peligro la seguridad
del detenido.
En el escrito también señalaron que existirían dificultades
para garantizar su protección dentro del sistema penitenciario, situación que
fue incorporada como uno de los fundamentos centrales del pedido.
Mientras tanto, el tribunal deberá analizar la solicitud y
resolver si mantiene la prisión preventiva o concede alguna medida cautelar.
La postura de la defensa
El abogado de Murias afirmó públicamente que su cliente se
encuentra arrepentido por lo ocurrido y negó que haya existido intención de
cometer un delito de racismo.
Además, sostuvo que los mensajes cuestionados fueron
enviados en conversaciones privadas y remarcó que esa circunstancia deberá ser
evaluada durante el proceso judicial.
La defensa también aseguró que el acusado colaboró con la
investigación y entregó su teléfono celular durante el procedimiento realizado
tras la denuncia.
Cómo comenzó el caso
La causa se inició el 24 de mayo en el estado brasileño de
Minas Gerais. La acusación sostiene que el argentino fotografió y filmó a un
niño de siete años durante un paseo turístico y posteriormente compartió esas
imágenes junto con mensajes de contenido discriminatorio.
La denuncia fue impulsada por la madre del menor, quien
alertó a las autoridades luego de revisar el contenido del teléfono del
sospechoso.
A partir de ese episodio, Murias fue detenido y quedó
imputado por un delito que en Brasil contempla sanciones severas debido a la
legislación vigente contra actos de racismo y discriminación.
Un proceso que sigue abierto
La investigación continúa en manos de la Justicia
brasileña, que deberá determinar las responsabilidades del acusado y definir su
situación procesal en las próximas etapas del expediente.
La resolución sobre el pedido de excarcelación será uno de
los próximos pasos clave en una causa que ha generado repercusión tanto en
Brasil como en Argentina.
#Brasil #Racismo #Justicia #MinasGerais #EduardoMurias





