La violencia volvió a golpear a Colombia en la recta final
hacia las elecciones presidenciales. Al menos 48 personas murieron durante
enfrentamientos entre dos grupos armados rivales que operan en el departamento
de Guaviare, una zona estratégica para el narcotráfico en el sudeste del país.
Los combates se registraron a solo tres días de los
comicios en los que millones de colombianos elegirán al sucesor del presidente
Gustavo Petro. La situación encendió las alarmas de las autoridades por el
impacto que podría tener en la seguridad electoral.
Disputa por el control territorial
Los enfrentamientos involucraron a dos facciones disidentes
de las antiguas FARC que rechazaron el acuerdo de paz firmado en 2016. Por un
lado, combatientes vinculados a Alexander Díaz Mendoza, conocido como
"Calarcá Córdoba", y por otro, integrantes del grupo liderado por
Néstor Gregorio Vera, alias "Iván Mordisco".
Según informó una de las facciones involucradas, los
combates se extendieron durante varias horas en áreas selváticas de Guaviare,
una región clave por su producción de coca y las rutas utilizadas para el
tráfico de drogas.
Tras los enfrentamientos, uno de los grupos aseguró haber
provocado numerosas bajas a sus rivales y haberse apoderado de armamento y
municiones.
El Gobierno confirmó los combates
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, confirmó
los enfrentamientos y señaló que la disputa está relacionada con actividades
ilegales como el narcotráfico, la extorsión y otras economías criminales.
Además, anunció el despliegue de tropas en la zona para
reforzar la seguridad de las comunidades afectadas y evitar nuevos episodios de
violencia.
Mientras tanto, el Ejército colombiano también ratificó que
hubo enfrentamientos, aunque no difundió cifras oficiales sobre la cantidad de
víctimas.
Elecciones bajo máxima vigilancia
El recrudecimiento de la violencia ocurre en un contexto
político sensible. Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para
votar este domingo en unas elecciones que definirán el rumbo político del país
para los próximos años.
La votación enfrenta a distintas fuerzas políticas en una
contienda que, según encuestas recientes, se presenta muy reñida. En caso de
que ningún candidato alcance la mayoría necesaria, la definición se trasladará
a una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.
El conflicto armado colombiano, alimentado durante décadas
por el narcotráfico y otras actividades ilegales, dejó cientos de miles de
víctimas y millones de desplazados. La nueva escalada de violencia representa
un desafío adicional para las autoridades, que buscan garantizar el normal
desarrollo del proceso electoral.
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