Estados Unidos e Irán volvieron a escalar su enfrentamiento
diplomático por el programa nuclear iraní. El presidente estadounidense Donald
Trump aseguró que su gobierno intentará quedarse con las reservas de uranio
enriquecido de Teherán, mientras el régimen iraní respondió que no enviará ese
material fuera del país.
La disputa se produce en medio de negociaciones estancadas
y tras semanas de tensión militar entre Irán, Estados Unidos e Israel, un
conflicto que ya impacta en los mercados energéticos internacionales.
Nueva presión sobre el programa nuclear iraní
Trump afirmó desde la Casa Blanca que Washington no
permitirá que Irán conserve uranio altamente enriquecido, al considerar que
podría utilizarse para desarrollar armamento nuclear.
El mandatario sostuvo que Estados Unidos buscará tomar
control de ese material y deslizó que podría ser destruido posteriormente. La
postura representa un endurecimiento frente a las conversaciones diplomáticas
impulsadas para reducir la tensión regional.
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. El líder supremo
iraní, Mojtaba Khamenei, ordenó mantener dentro del país las reservas nucleares
estratégicas y rechazó cualquier posibilidad de transferencia al exterior.
Irán rechaza entregar sus reservas nucleares
El gobierno iraní insiste en que su programa atómico tiene
objetivos civiles y energéticos. Sin embargo, Washington sostiene que el nivel
de enriquecimiento alcanzado por el uranio podría facilitar el desarrollo de
armas nucleares.
Fuentes iraníes citadas por Reuters indicaron que la
decisión de Khamenei endurece la posición de Teherán y complica aún más
cualquier avance diplomático.
En paralelo, el conflicto también se trasladó al estrecho
de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio global de petróleo y gas.
Tensión en el estrecho de Ormuz
Trump rechazó la posibilidad de que Irán imponga
restricciones o tarifas al tránsito marítimo en esa zona estratégica, por donde
antes del conflicto circulaba cerca del 20% del petróleo comercializado en el
mundo.
El régimen iraní respondió que podría tomar medidas para
proteger sus intereses y su seguridad marítima tras los ataques iniciados a
fines de febrero.
La situación comenzó a repercutir en los mercados
internacionales. El petróleo estadounidense superó los 101 dólares por barril y
el Brent avanzó por encima de los 107 dólares debido al temor por posibles
interrupciones en el suministro energético.
Crece la preocupación internacional
La Agencia Internacional de Energía alertó que el conflicto
generó uno de los mayores impactos recientes sobre el mercado energético global
y advirtió que los próximos meses podrían ser críticos.
Mientras tanto, continúan los intentos diplomáticos para
evitar una nueva escalada militar. Fuentes vinculadas a las negociaciones
señalaron que Pakistán intenta mediar entre las partes, aunque reconocen que
las conversaciones avanzan lentamente.
Trump ya anticipó que podría ordenar nuevos ataques si
considera insuficientes las respuestas iraníes. Del otro lado, la Guardia
Revolucionaria advirtió que cualquier ofensiva adicional tendrá consecuencias
fuera de Medio Oriente.
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