La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar
diferencias con el Gobierno nacional al cuestionar una compra realizada por la
Fuerza Aérea Argentina. La dirigente calificó como “gravísimo” un supuesto caso
de sobreprecios en la adquisición de un avión de transporte militar.
El nuevo cruce surgió tras la difusión de una investigación
periodística sobre una licitación internacional realizada en 2025 para
incorporar una aeronave mediana por más de 4 millones de dólares. Según la
denuncia, el valor pagado en la operación habría sido US$1.785.000 más cara que
lo que costaba comprar el mismo avión en mejores condiciones.
Críticas al Ministerio de Defensa
Villarruel apuntó directamente contra sectores vinculados
al Ministerio de Defensa y cuestionó el manejo de los recursos destinados al
área militar. Además, señaló la delicada situación salarial del personal de las
Fuerzas Armadas y la crisis financiera de la obra social IOSFA.
La vicepresidenta sostuvo que años atrás “por mucho menos
renunciaban todos los implicados” y puso en duda el accionar de los
responsables de la operación.
El conflicto vuelve a exponer las tensiones internas entre
Villarruel y funcionarios del área de Defensa, un vínculo que ya había mostrado
diferencias públicas en los últimos meses.
La licitación bajo sospecha
La operación investigada corresponde a una compra
internacional para incorporar una aeronave de transporte mediano a la Fuerza
Aérea. De acuerdo con la publicación periodística, las empresas interesadas
tuvieron apenas dos semanas para presentar ofertas, un plazo considerado
inusual para este tipo de contrataciones.
También se cuestionó una modificación técnica introducida
durante el proceso, que habría reducido la cantidad de modelos habilitados para
competir y favorecido a una empresa específica.
Otro de los puntos observados fue el precio final de la
aeronave: la denuncia sostiene que el mismo avión había sido ofrecido
anteriormente por un valor considerablemente menor.
Observaciones técnicas sobre el avión
El informe difundido además indicó que una inspección
técnica realizada en Estados Unidos detectó problemas mecánicos y estructurales
en la aeronave adquirida. Entre las observaciones aparecieron signos de
corrosión, pérdidas de aceite y desgaste en distintos componentes.
Además, se mencionó que el avión ya tenía pintado el
esquema de la Fuerza Aérea Argentina antes de concretarse oficialmente la
compra, un dato que alimentó sospechas sobre el proceso licitatorio.
Por el momento, el Gobierno nacional no emitió una
respuesta oficial sobre las acusaciones planteadas por la vicepresidenta ni
sobre las irregularidades denunciadas en la operación.
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