La presencia de embarcaciones pesqueras chinas cerca de la
Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina volvió a generar alarma internacional.
Estados Unidos advirtió sobre posibles tareas de vigilancia e inteligencia
vinculadas a parte de esa flota que opera frente a la costa nacional.
El planteo se suma a las denuncias por sobrepesca de
calamar en aguas próximas al Mar Argentino, donde cada año trabajan cientos de
barcos extranjeros atraídos por uno de los recursos marítimos más valiosos de
la región.
Sospechas de espionaje y monitoreo marítimo
De acuerdo con informes citados por Reuters y declaraciones
de exfuncionarios argentinos y estadounidenses, algunas embarcaciones tendrían
equipamiento incompatible con tareas pesqueras tradicionales, como antenas y
sistemas tecnológicos utilizados para captar información.
Exautoridades del área de Defensa señalaron que existen
sospechas sobre posibles actividades de interceptación de comunicaciones y
relevamientos de la plataforma continental argentina.
El tema tomó mayor relevancia luego de que la NASA
registrara en enero una enorme concentración de luces en alta mar, producto de
alrededor de 200 barcos operando de manera simultánea en cercanías del límite
marítimo argentino.
El impacto de la pesca intensiva
La principal actividad de estas flotas es la captura del
calamar Illex argentinus, una especie clave para el mercado asiático y para la
industria pesquera regional.
Especialistas advirtieron que la explotación intensiva
podría afectar seriamente el equilibrio del ecosistema marino del Atlántico
Sur. Investigadores argentinos sostienen que la presión pesquera sobre la
especie es cada vez mayor.
Las embarcaciones utilizan potentes sistemas de iluminación
nocturna para atraer cardúmenes, una técnica que convierte a la zona en una
verdadera “ciudad de luces” visible desde satélites.
Refuerzo de controles y vigilancia
Ante este escenario, Argentina reforzó los controles
marítimos con apoyo tecnológico y cooperación de Estados Unidos. Entre las
medidas implementadas aparecen mayores patrullajes y el uso de aviones de
vigilancia P-3C Orion.
Desde la Prefectura Naval destacan que los operativos
permitieron reducir incursiones ilegales dentro de aguas argentinas durante los
últimos años.
Sin embargo, la preocupación no se limita a la pesca.
Washington considera estratégica la creciente presencia china en América Latina
y sigue de cerca sus movimientos en sectores vinculados a recursos naturales,
infraestructura y tecnología.
China rechazó las acusaciones
El gobierno chino negó cualquier actividad de espionaje y
aseguró que sus operaciones pesqueras se desarrollan bajo normas
internacionales.
Mientras tanto, Argentina mantiene una posición cautelosa.
China es uno de los principales socios comerciales del país y un actor clave en
inversiones relacionadas con energía, minería y obras de infraestructura.
El debate sobre la soberanía marítima, la explotación de
recursos y la seguridad estratégica promete seguir ocupando un lugar central en
la agenda regional durante los próximos meses.
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