Laura Fernández Delgado juró como presidenta de Costa Rica
y se convirtió en la mandataria número 50 del país. En su primer discurso
oficial, aseguró que impulsará una política de “mano dura” contra el
narcotráfico y el crimen organizado, además de profundizar reformas
institucionales y proyectos de infraestructura.
La ceremonia se realizó en San José y contó con la
presencia de líderes internacionales, autoridades locales y miles de
simpatizantes. Entre los invitados estuvieron el rey Felipe VI de España y
presidentes de distintos países de la región.
Un discurso centrado en seguridad y reformas
Durante su mensaje, Fernández sostuvo que Costa Rica
enfrenta una etapa decisiva y afirmó que no permitirá que el crimen avance
sobre las instituciones públicas.
“No me temblará el pulso para enfrentar al crimen
organizado”, expresó la flamante mandataria ante una multitud que respondió con
aplausos y cánticos.
La presidenta adelantó que su gobierno avanzará con la
construcción de una megacárcel y un nuevo centro de vigilancia policial con
tecnología de última generación. También cuestionó el funcionamiento del
sistema judicial y pidió medidas más firmes contra delincuentes reincidentes.
Continuidad política y modernización del Estado
Fernández dejó en claro que buscará continuar la línea
política impulsada por el expresidente Rodrigo Chaves. En varios pasajes de su
discurso defendió la idea de una “tercera república”, basada en modernización
estatal, transparencia y control del gasto público.
Además, criticó prácticas tradicionales de la política
costarricense, como el clientelismo y el amiguismo, y aseguró que su gestión
estará enfocada en resultados concretos.
La mandataria también prometió revisar el funcionamiento de
organismos públicos y sostuvo que muchas instituciones “perdieron el rumbo” en
las últimas décadas.
Obras, empleo y relación con la ciudadanía
Entre los anuncios más importantes, Fernández mencionó
proyectos vinculados a infraestructura y transporte, como el tren rápido de
pasajeros, nuevas rutas y obras viales estratégicas.
También aseguró que buscará generar condiciones para
aumentar el empleo y fomentar inversiones, además de impulsar cambios en el
régimen laboral y en el sistema de pensiones.
En otro tramo de su discurso, afirmó que encabezará “un
gobierno en la calle” y no una administración alejada de la ciudadanía. En ese
sentido, prometió recorrer distintas comunidades durante su mandato.
El inicio de una nueva etapa política
La llegada de Laura Fernández a la presidencia marca el
comienzo de una nueva gestión en Costa Rica en medio de un escenario atravesado
por desafíos económicos, institucionales y de seguridad.
El foco inmediato de su administración estará puesto en el
combate contra la violencia vinculada al narcotráfico, uno de los principales
reclamos sociales en el país durante los últimos años.
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