Un brote de Hantavirus encendió las alertas sanitarias en
Sudáfrica y Santa Elena, tras la muerte de dos personas y la detección de
múltiples contactos en riesgo.
Seguimiento a pasajeros y tripulación
La Organización Mundial de la Salud inició un operativo
para ubicar a más de 80 pasajeros y seis tripulantes que viajaron en un vuelo
entre Santa Elena y Johannesburgo.
La medida se tomó luego de que una mujer de 69 años muriera
tras aterrizar en Sudáfrica. La paciente había contraído el virus luego de
viajar en un crucero donde ya se había registrado otra muerte.
Las autoridades sanitarias pidieron a quienes estuvieron en
ese vuelo que se comuniquen con el sistema de salud para ser monitoreados.
El origen del brote en un crucero
El foco inicial se vincula al buque MV Hondius, donde se
detectaron casos positivos y sospechosos entre pasajeros y tripulación.
Además de la mujer fallecida, su esposo murió durante la
travesía. También se reportó el deceso de un pasajero alemán.
El barco permanece bajo control sanitario mientras se
organizan evacuaciones médicas y se define su próximo destino.
Medidas preventivas y vigilancia
En Santa Elena, autoridades locales recomendaron
aislamiento preventivo a quienes tuvieron contacto con pasajeros del crucero.
Aunque algunos viajeros presentaron síntomas leves, hasta
el momento no se confirmaron contagios en la isla.
El hantavirus puede transmitirse por contacto con fluidos
de roedores o, en casos puntuales, entre personas cercanas, lo que refuerza la
necesidad de vigilancia epidemiológica.
Un brote bajo investigación
Las autoridades internacionales buscan determinar cómo se
produjo el contagio y si hubo transmisión durante el viaje.
El seguimiento de contactos y las medidas de cuarentena
serán claves para evitar una propagación mayor, en un contexto de movilidad
internacional que facilita la expansión de enfermedades.





