El precio del petróleo volvió a escalar con fuerza y superó
los 100 dólares por barril, impulsado por el aumento de la tensión geopolítica
entre Estados Unidos e Irán.
El crudo de referencia estadounidense registró una suba
cercana al 8% en la última jornada, en un contexto de incertidumbre
internacional.
Negociaciones sin acuerdo
Las conversaciones entre ambos países, desarrolladas en
Islamabad, concluyeron sin avances tras más de 20 horas de negociaciones.
El principal punto de conflicto fue la falta de consenso
sobre el programa nuclear iraní y los mecanismos de control exigidos por
Washington.
Bloqueo en una zona clave
En paralelo, la decisión de Estados Unidos de avanzar con
un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz profundizó la preocupación en los
mercados.
Se trata de una vía estratégica por donde circula una parte
significativa del comercio mundial de petróleo, lo que amplifica cualquier
impacto en los precios.
Reacción de Irán
Desde Teherán calificaron las exigencias estadounidenses
como inaceptables y advirtieron que las negociaciones no podían resolverse en
una sola instancia.
Las autoridades iraníes remarcaron que el conflicto lleva
semanas de tensión y que aún no se alcanzaron puntos de acuerdo.
Impacto global y energético
El alza del petróleo genera preocupación a nivel global por
su impacto en la inflación, los costos energéticos y el transporte.
En países importadores, el encarecimiento del crudo suele
trasladarse a combustibles y tarifas, afectando a consumidores y sectores
productivos.
Escenario abierto
El conflicto en Medio Oriente continúa sin una resolución
inmediata, mientras se mantienen operaciones militares en la región que
incrementan la incertidumbre.
Analistas prevén que la evolución del precio del petróleo
dependerá de nuevos avances diplomáticos o de una eventual escalada del
conflicto.
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