Estados Unidos y China iniciaron en París una nueva ronda
de negociaciones económicas y comerciales con el objetivo de reducir tensiones
y preparar la próxima reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump,
y su par chino, Xi Jinping.
El encuentro se desarrolla en la sede de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y reúne a funcionarios de
alto nivel de ambos gobiernos. Las conversaciones continuarán este lunes y
forman parte de un mecanismo bilateral de diálogo iniciado en 2025.
Una agenda centrada en aranceles y tecnología
La delegación estadounidense está encabezada por el
secretario del Tesoro, Scott Bessent, junto al representante comercial Jamieson
Greer. Por parte de China participan el vicepresidente He Lifeng y el principal
negociador comercial, Li Chenggang.
Entre los temas principales de la agenda figuran los
aranceles vigentes entre ambas potencias, las restricciones a la exportación de
tecnología avanzada y el comercio de minerales estratégicos, especialmente las
llamadas tierras raras.
También se discute el volumen de compras chinas de
productos agrícolas estadounidenses, uno de los puntos centrales de los
acuerdos comerciales firmados en los últimos años.
Un escenario económico y político distinto
Las negociaciones se producen en un contexto diferente al
de las rondas anteriores. En febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló
los aranceles que Trump había aplicado utilizando una ley de emergencia
económica.
Tras el fallo judicial, la Casa Blanca implementó un
arancel global del 15% bajo otra normativa comercial. Sin embargo, esa medida
tiene un límite legal de 150 días, lo que reduce su impacto como herramienta de
presión en la negociación.
Esta situación, según analistas internacionales, otorga a
Beijing mayor margen en las conversaciones.
El peso estratégico de las tierras raras
China mantiene una posición fuerte en el mercado global de
minerales críticos, particularmente las tierras raras, fundamentales para
industrias tecnológicas, aeroespaciales y de semiconductores.
Empresas estadounidenses enfrentan escasez creciente de
algunos de estos materiales, como el itrio, utilizado en recubrimientos
resistentes al calor en motores de aviones.
Por ese motivo, el acceso a estos recursos se convirtió en
uno de los puntos sensibles del diálogo entre las dos principales economías del
mundo.
Impacto de la crisis energética global
El contexto internacional también agrega presión a las
conversaciones. La guerra en Medio Oriente provocó el cierre del estrecho de
Ormuz, una vía por la que circula cerca del 20% del suministro mundial de
petróleo.
China depende especialmente de esa ruta para su
abastecimiento energético, ya que casi la mitad de sus importaciones de crudo
pasan por ese corredor marítimo.
Esta situación aumenta la urgencia de estabilizar
relaciones comerciales y garantizar el suministro de recursos estratégicos.
Antecedentes del diálogo bilateral
La reunión en París es la sexta ronda de este mecanismo de
consultas iniciado en mayo de 2025. Las anteriores se realizaron en ciudades
como Ginebra, Londres, Estocolmo, Madrid y Kuala Lumpur.
Esos encuentros derivaron en una tregua comercial acordada
por Trump y Xi Jinping durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica
Asia-Pacífico en Corea del Sur.
Dentro de ese acuerdo, China se comprometió a comprar
grandes volúmenes de soja estadounidense durante las campañas agrícolas de 2025
y 2026, compromisos que, según funcionarios de Washington, se han cumplido
hasta ahora.
Expectativa por la próxima cumbre
A pesar del diálogo abierto, las tensiones comerciales
siguen presentes. Esta semana, el gobierno estadounidense inició una
investigación por presuntas prácticas comerciales desleales de China, lo que
podría reactivar disputas arancelarias.
Analistas internacionales consideran que el objetivo
principal de esta ronda de conversaciones es evitar una nueva escalada y
mantener abierto el canal de negociación.
La próxima visita de Donald Trump a Beijing, prevista para
fines de marzo, será clave para definir si ambas potencias logran avanzar hacia
acuerdos más amplios que estabilicen el comercio global en un escenario
económico cada vez más incierto.
#EstadosUnidos #China #ComercioInternacional #Trump
#XiJinping





