La provincia de Corrientes se prepara para recibir una
inversión extranjera cercana a los 30 millones de dólares destinada a la
instalación de una planta industrial para procesar resina de pino. El proyecto
se desarrollará en la ciudad de Santo Tomé y apunta a fortalecer la cadena
foresto-industrial del noreste argentino.
La iniciativa será llevada adelante por la empresa Resina
Rubbers S.A.S., que planea montar un complejo industrial dentro del Parque
Industrial local. El plan contempla la construcción de tres plantas destinadas
a procesar derivados de la resina, con un cronograma de ejecución que se
extenderá hasta 2028.
Un proyecto industrial en etapas
Según el esquema previsto, la primera fase del proyecto
comenzará a operar en agosto de 2026. Posteriormente se sumarán nuevas
instalaciones hasta completar el desarrollo industrial total dentro de tres
años.
Las plantas estarán orientadas a producir colofonia,
trementina y otros derivados de la resina de pino, insumos utilizados en
múltiples sectores productivos. Estos compuestos son clave para industrias
químicas, farmacéuticas y para la fabricación de adhesivos, pinturas y cauchos
sintéticos.
Actualmente la empresa ya cuenta con actividad en Santo
Tomé, donde funciona un depósito logístico para el acopio de colofonia y
trementina proveniente de la región. Ese centro emplea a alrededor de 50
trabajadores y servirá como base operativa para el nuevo complejo industrial.
Más valor agregado para la cadena forestal
El objetivo del proyecto es avanzar hacia un modelo
productivo con mayor industrialización en origen. En la actualidad, gran parte
de la resina obtenida en la región se comercializa como materia prima o se
procesa fuera del NEA.
Con la instalación de la planta, se busca incorporar etapas
industriales dentro del mismo territorio forestal. Esto permitiría que una
mayor porción del valor económico generado por la actividad permanezca en la
región, impulsando empleo, servicios técnicos y proveedores locales.
La resina de pino se obtiene mediante incisiones en el
tronco de los árboles. Tras su procesamiento se obtienen derivados como la
colofonia y la trementina, insumos ampliamente demandados por distintas ramas
de la industria química.
Corrientes, un polo forestal estratégico
La elección de Santo Tomé para el desarrollo del proyecto
responde al peso que tiene Corrientes dentro del mapa forestal argentino. La
provincia posee una de las mayores superficies de plantaciones del país.
Junto con Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires, concentra
más del 85% de las plantaciones forestales de la Argentina, lo que convierte al
noreste en un área clave para el desarrollo de la foresto-industria nacional.
Informes sectoriales del Ministerio de Economía de
Argentina ya habían señalado a la zona de Santo Tomé como un punto estratégico
para radicar proyectos industriales vinculados a la madera y sus derivados.
Impacto económico y proyección
Las inversiones industriales dentro del sector forestal
suelen requerir plazos largos de desarrollo y estabilidad en el abastecimiento
de materia prima. En ese contexto, el desembolso de US$30 millones representa
una señal de confianza en el potencial productivo de la región.
Además de la actividad directa de la planta, el proyecto
podría generar movimiento en áreas como transporte, mantenimiento industrial,
logística y servicios técnicos especializados.
De concretarse según el cronograma previsto, la nueva
planta resinera ampliará la matriz productiva forestal de Corrientes,
consolidando a la provincia como uno de los principales polos de desarrollo
foresto-industrial del país y abriendo la puerta a nuevas inversiones en el
sector.
Con base en nota de: agroempresario.com
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