El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que el
hecho representa “la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su
país”.
La postura de la Casa Blanca
Trump calificó la operación como un acto de justicia no
solo para los iraníes sino también para ciudadanos estadounidenses y de otros
países que, afirmó, fueron víctimas del régimen iraní.
El mandatario defendió la ofensiva militar conjunta con
Israel y aseguró que el objetivo es eliminar amenazas y evitar que Irán
consolide capacidad nuclear.
Represalias y tensión regional
Tras los bombardeos, Irán lanzó misiles y drones en
represalia. Las alertas se activaron en distintas ciudades israelíes y
diplomáticos estadounidenses en el Golfo recibieron instrucciones de
resguardarse.
Además de Israel, los ataques iraníes alcanzaron objetivos
en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Bahréin. En este último
país, un misil impactó en una base militar estadounidense.
Impacto en vuelos y seguridad
La escalada militar obligó a varias aerolíneas
internacionales —entre ellas Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, SWISS y
Air India— a suspender vuelos hacia Oriente Medio ante el cierre del espacio
aéreo en varios países.
En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel ordenaron a
la población permanecer cerca de refugios antiaéreos mientras continúan las
evaluaciones de seguridad.
Escenario abierto
La muerte de Khamenei marca un punto de inflexión en la
crisis entre Irán, Estados Unidos e Israel. La comunidad internacional sigue de
cerca la evolución del conflicto, mientras crece la incertidumbre sobre el
equilibrio político interno en Irán y el alcance de nuevas represalias en la
región.
#Trump #Irán #Khamenei #Israel #EstadosUnidos




