El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la
revocación de visas a tres funcionarios del gobierno chileno por supuestas
acciones que “comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones” y
afectaron la seguridad regional. La decisión generó un inmediato cruce
diplomático con Santiago.
La medida fue comunicada oficialmente a través de un
documento firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, donde se indica que
los involucrados y sus familiares directos quedarán inhabilitados para ingresar
a territorio estadounidense.
La acusación de Washington
Según el comunicado, los funcionarios habrían dirigido,
autorizado o financiado actividades que impactaron en infraestructura
estratégica en el hemisferio. El texto sostiene que la decisión busca proteger
los intereses económicos y de seguridad nacional de Estados Unidos.
La administración encabezada por Donald Trump vinculó la
sanción con su política de defensa de la seguridad regional y cuestionó al
gobierno saliente de Gabriel Boric, al señalar que su gestión quedará
“empañada” por este episodio.
La respuesta de Chile
El Ministerio de Relaciones Exteriores chileno rechazó
“categóricamente” las acusaciones y aseguró no haber recibido notificación
oficial previa. Además, informó que el canciller Alberto van Klaveren convocó
al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, para exigir
explicaciones formales.
En el comunicado oficial, el gobierno chileno sostuvo que
la medida vulnera la práctica diplomática habitual y defendió la soberanía
nacional frente a decisiones unilaterales.
El trasfondo: telecomunicaciones y geopolítica
Fuentes diplomáticas señalaron que el conflicto estaría
vinculado al proyecto de cable submarino Chile-China Express, que busca
conectar directamente Valparaíso con Hong Kong. La iniciativa ha sido observada
con cautela por Washington debido a sus implicancias estratégicas en
telecomunicaciones y comercio digital.
El desarrollo de infraestructura digital en América Latina
se convirtió en un punto sensible dentro de la competencia global entre Estados
Unidos y China, especialmente en sectores considerados críticos para la
seguridad.
Impacto regional y próximos pasos
La revocación de visas agrega tensión a la relación
bilateral entre ambos países, tradicionalmente aliados en la región. También
abre interrogantes sobre el futuro de proyectos tecnológicos con participación
china en América Latina.
En las próximas horas podrían conocerse definiciones
oficiales adicionales, tanto sobre la identidad de los funcionarios afectados
como sobre eventuales gestiones diplomáticas para encauzar el conflicto.
#EstadosUnidos #Chile #Visas #Telecomunicaciones
#Diplomacia




