La cantante Lourdes Fernández relató públicamente el fuerte
impacto físico y emocional que atravesó tras someterse a una histerectomía
completa, una cirugía que marcó un punto de quiebre en su vida personal y
artística.
La artista habló apenas tres meses después de la detención
de su ex pareja, Leandro García Gómez, quien enfrenta cargos judiciales, y en
un contexto de profunda reconstrucción personal.
Una operación que cambió su vida
Fernández explicó que a fines de noviembre fue operada en
el Sanatorio Finochietto, donde le extrajeron el útero y los ovarios debido a
múltiples miomas y un agrandamiento uterino que arrastraba desde hacía años.
La intervención, aunque necesaria desde el punto de vista
médico, llegó en un momento de gran desgaste físico y emocional, atravesado por
la ruptura de la relación y el regreso de Bandana a los escenarios.
El duelo físico y emocional
Durante la entrevista televisiva, la cantante describió la
cirugía como una experiencia límite que la obligó a resignificar su cuerpo y su
identidad. “Perdí mi útero, lo último femenino que me quedaba”, expresó con
crudeza.
Reconoció que la imposibilidad de gestar representó un
duelo profundo, ya que la idea de formar una familia había surgido durante su
última relación de pareja.
El contexto personal y judicial
La operación se dio en paralelo al proceso judicial que
involucra a su ex pareja, detenido y a la espera de juicio por lesiones,
privación ilegítima de la libertad y amenazas. Ese escenario aceleró una etapa
de cierre emocional y revisión personal.
Fernández admitió que hoy mantiene un sentimiento afectivo
distinto, marcado por el desapego y la aceptación de que ese vínculo ya no
forma parte de su proyecto de vida.
El apoyo y la resiliencia
La cantante destacó el acompañamiento de sus compañeras de
Bandana y apeló al humor como forma de atravesar el dolor. “Ahora soy una
Bandana trans”, bromeó, dejando en claro su decisión de no ocultar lo vivido.
Su testimonio expuso el vínculo entre cuerpo y emociones, y
cómo las señales físicas pueden reflejar procesos internos no resueltos.
Un nuevo comienzo
Lejos de dramatizar, Lourdes Fernández aseguró que esta
etapa implica aprender, reconstruirse y avanzar con mayor conciencia personal.
La cirugía marcó un final, pero también el inicio de una nueva forma de habitar
su cuerpo y su vida.
El relato de la artista abre un espacio de visibilización
sobre salud, violencia y resiliencia, en un momento clave de su carrera y su
historia personal.
#LourdesFernández #Histerectomía #Bandana #SaludFemenina
#ViolenciaDeGénero #Testimonio




