Horas después de ser dada de alta médica y regresar a su
domicilio en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión
domiciliaria, Cristina Fernández de Kirchner criticó la detención de Nicolás
Maduro en Venezuela, a la que definió como un “secuestro”, y sostuvo que
Estados Unidos “volvió a cruzar un límite” con impacto en la estabilidad
regional.
La ex presidenta difundió su postura a través de un extenso
mensaje publicado en la red social X, en el que analizó el operativo denominado
“Operación Resolución Absoluta”, ejecutado por la administración de Donald
Trump durante la madrugada del sábado en territorio venezolano. En su
argumentación, Kirchner comparó la acción con antecedentes históricos de la
política exterior estadounidense en América Latina, como el “Gran Garrote”
asociado al corolario Roosevelt y la Doctrina Monroe, que derivaron en intervenciones
directas o indirectas durante los siglos XIX y XX.
Según su interpretación, esas estrategias no fortalecieron
la posición de Estados Unidos en la región y, por el contrario, generaron
rechazo político y consecuencias económicas y sociales en los países
involucrados.
Kirchner sostuvo que la captura de Maduro violó la Carta de
las Naciones Unidas y principios básicos del derecho internacional. También
afirmó que el operativo dejó víctimas fatales y abrió un escenario de “alta
inestabilidad” en Venezuela, con un antecedente que podría habilitar futuras
vulneraciones de soberanía por parte de potencias sobre Estados con menor
capacidad militar y económica.
En ese marco, atribuyó a Washington un objetivo estratégico
vinculado al control de recursos energéticos, al señalar que la principal
motivación sería el acceso a las mayores reservas mundiales de petróleo
convencional, más allá de los argumentos públicos sobre democracia o lucha
contra el narcotráfico.
Las declaraciones de la ex mandataria se producen en un
contexto de tensión diplomática creciente en la región y podrían reactivar
debates políticos internos sobre la política exterior argentina frente a
Estados Unidos y Venezuela. A nivel internacional, la evolución del caso
dependerá de las reacciones de organismos multilaterales y de eventuales
definiciones judiciales o diplomáticas que delimiten la legalidad del
operativo.
En el plano personal, Kirchner retomó la actividad pública
tras permanecer 14 días internada en el Sanatorio Otamendi por una apendicitis
aguda con peritonitis localizada, evolución que permitió continuar su
recuperación bajo seguimiento médico domiciliario.
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