La ciudad de Corrientes fue declarada desde ayer en
emergencia hídrica y climática por decisión del intendente Claudio Polich, una
medida que busca acelerar la asignación de recursos y la ejecución de obras y
servicios ante el impacto de lluvias excepcionales que saturaron el sistema
urbano de desagües.
La resolución fue adoptada ad referendum del Concejo
Deliberante, que convocó a una sesión especial para el viernes 2 de enero con
el fin de respaldar formalmente la decisión. El instrumento administrativo
permite al Ejecutivo municipal simplificar procesos de contratación y logística
en un escenario de contingencia. La declaración se inscribe en una secuencia de
eventos climáticos extremos que vienen afectando a distintas localidades del
nordeste argentino durante las últimas semanas.
Según los registros oficiales, en lo que va de diciembre se
acumularon alrededor de 770 milímetros de precipitaciones en la capital
correntina, una cifra que cuadruplica el promedio histórico mensual, estimado
en 170 milímetros. De ese total, cerca de 300 milímetros cayeron en solo una
semana, lo que generó un nivel de estrés hídrico que excedió la capacidad del
sistema de drenaje pluvial, con anegamientos en barrios, afectación de la
circulación y presión adicional sobre los servicios municipales.
Con la emergencia vigente, el municipio podrá reforzar
tareas de limpieza y reparación de desagües, asistencia a zonas críticas y
coordinación con otros niveles del Estado. La continuidad de la alerta
meteorológica para los próximos días mantiene abierto el riesgo de nuevas
complicaciones, mientras el Concejo Deliberante deberá definir el alcance
temporal de la medida y las acciones complementarias para reducir el impacto de
eventuales nuevos temporales.
#Corrientes #EmergenciaHídrica #LluviasIntensas
#ClimaExtremo #GestiónMunicipal #InfraestructuraUrbana




